MANDALE CLÁSICO GUACHIN

Estaba muy triste tocando con la orquesta sinfónica, no le gustaba la solemnidad de los conciertos clásicos, por este motivo el violinista Holandés André Rieu renunció para fundar la “Johann Strauss”, una orquesta divertida para que el público lo pase bien escuchando música clásica. En su escenario tiene grandes escenografías que recrean los palacios europeos, los integrantes se visten con ropa muy coloridas, y además hay entradas a caballos que pasan por el público, fuentes que largan agua al compás de la música, globos y papelitos de colores que caen al escenario, sesiones de humor y hasta fuegos artificiales forman partes de sus shows. De esta manera se han presentado en plazas, parques abiertos, y hasta estadios de fútbol.

Otro interprete que trata de hacer conocer la música clásica en forma de show, es el pianista chino Lang Lang, donde sus conciertos de piano solo van acompañado por luces de colores y pantallas gigantes que muestran imágenes relacionado con lo que va tocando. Este particular pianista no solamente toca música clásica, sino que también ha acompañado a grupos más populares como Metallica, y Andrea Bocelli.

También está David Garrett violinista alemán, que se ha presentado en las grandes salas de conciertos del mundo, y como el pianista Lang Lang, tiene la virtud de hacer sonar magistralmente tanto a Mozart como a Metallica.

Los conciertos clásicos están transformándose debido a que el público de los siglos anteriores no son las mismas que las actuales, porque los gustos, y las necesidades han cambiado, además porque hay otras músicas y formas de entretenimiento.

El director Venezolano Gustavo Dudamel que está al frente de la orquesta sinfónica Simón Bolívar y la de los Ángeles, mueve la batuta agitando su cabello rizado, como si tocara la guitarra eléctrica. En cada presentación siempre trata de quitarle solemnidad a sus conciertos, y esto lo hace para que la gente vibre con las obras. Él dice que la música clásica es del pueblo y no de una elite.

Cada persona concibe la música de diferentes maneras de acuerdo a sus experiencias, Dice el dicho “sobre gustos no hay nada escrito, Pero sin embargo todos deben tener la posibilidad de conocer las obras de Beethoven, Mozart, Schumann, Chopin, y después cada uno podrá sacar sus propias conclusiones, pero no se puede criticar o apreciar algo que no se conoce simplemente por prejuicios.

Lo Clásico es “Temaiken”

La mayoría de los jóvenes no sienten curiosidad por conocer la música clásica, son pocos los que van a los conciertos, aunque con estas nuevas formas de hacer conciertos está creciendo un poco más el público juvenil.

Desde las escuelas tendrían que enseñar a escuchar música clásica, con las melodías más ligeras y alegres para que generen interés, además debería haber más conciertos didácticos.

Otras estrategias que se utilizan en los conciertos sinfónicos es animar que la gente encienda los móviles y lo hagan bailar al compás de la música, como hizo el director Arturo Diemecke cuando se presentó con la orquesta del teatro colon en el último concierto en Mardel Plata.

Otras sinfónicas también optan por acompañar a grupos masivos, como fue el caso de la orquesta de Santa Fe que compartió escenario con Los Palmeras en Buenos Aires ante miles de personas.

También hay un grupo de cámara conformada por violines, violas, violonchelo, contrabajo, piano y un coro dirigidos por Mario Esteban, con la idea de hacer versiones sinfónicas de los Redonditos de ricota, y ya se han presentado en varios teatros de la provincia de Buenos Aires con mucho éxitos.

La sinfónica de Mardel Plata realizó este sábado un concierto dedicado a Gustavo Cerati, en formato sinfónico bajo la batuta del director Diego Lurbe, que también es titular de la sinfónica Mtro. Mario Patane de nuestra ciudad. Lurbe Contó ante medios locales que la idea fue ampliar el repertorio pensando en otros públicos sin que pierda la esencia de la música clásica.

Todavía no se asocia ir a un concierto como algo divertido, como tomar una cerveza entre amigos, o una salida al parque, por eso muchos directores de orquestas están tratando de cambiar el formato rígido que tradicionalmente se hacen en los conciertos clásicos, de esta manera se está masificando la música clásica. Públicos que no son habituales de los conciertos se están acercando más.

Hay un dicho que dice que “si el tango fuera tan doloroso” nadie lo escucharía, lo mismo sucede con la música clásica, si fuera tan aburrida nadie lo oiría y muchos músicos no les darían importancia, por lo tanto hubiera quedado solamente plasmado en las partituras. Se sigue tocando la música clásica, porque siempre hay alguien que lo escucha y tiene el corazón abierto para apreciarlo.

Por Maximiliano Cooper Pondarré

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