Crítica de cine: Sing Street

Una película original y altamente representativa del conflicto económico de Dublín en los años 80. Podría pensarse que se trata de una historia netamente adolescente pero lejos de eso resulta ser una película emotiva, sin necesidad de caer en golpes bajos para tocar temas sensibles y dramáticos.

Connor es el personaje principal, un adolecente que debe abandonar el colegio en el que estudia por la crisis económica que atraviesan sus padres. Sumado a una inminente separación, fruto de problemas acarreados desde la adolescencia de sus hermanos mayores.

El cambio que debe atravesar es abrupto en un clima de constante amenaza de sus compañeros nuevos, en el marco de un colegio religioso en donde las reglas son tan estrictas como absurdas a las que deberá aprender a adaptarse. Para ello, fuera del colegio se refugia en la música y en la complicidad de su hermano mayor con quien comparte el fanatismo por las bandas emergentes de aquellos años como Bowie, The Cure, entre otros.

Connor conoce en la calle del colegio al personaje de Ruphina, una joven hermosa y solitaria, a quien se le acerca con la excusa de pedirle su teléfono porque buscan a una actriz para un video clip de su banda musical. Ella desconfía, pero accede a darle su número. A partir de allí el objetivo de Connor es formar una banda de rock para conquistarla.



El proceso de formación de la banda es espontáneo, con actuaciones tan verosímiles de adolecesentes repletos de sueños y esperanzas por partir de una realidad asfixiante. Cada uno de los integrantes vive en el marco de una familia carente de afecto, o de dinero. Algo de estas similitudes potencia a la banda lograr canciones originales, llevándolos a un lugar inesperado hasta para ellos mismos.

La integración de los jóvenes músicos es una forma de encontrar los pares de cada cual en medio de un ambiente en donde predomina la violencia y la falta de compañerismo. Vemos cómo se van sumando los integrantes, con diferentes personalidades pero con un mismo objetivo: poder revelarse contra un sistema opresor desafiando a las autoridades del colegio por medio de las letras de las canciones.

Connor vivirá todos estos cambios en el medio de una difícil separación de sus padres, el desmoronamiento de una familia tipo hasta ahora, la venta de la casa donde ha vivido toda su infancia y las secuelas que aún carga su hermano mayor, un músico frustrado por haberse refugiado en las adicciones a temprana edad.



Cada personaje lleva las cargas y el peso de su propia historia, y el director ha conseguido hacerlo de manera sutil, musicalizando y dándole una voz artística a ese padecimiento. Una impronta ochentosa y acertada que genera momentos muy divertidos. Sin caer en la categoría de musical, la banda sonora representa el estado de cada uno de los cambios en la trama, y la búsqueda de identidad por la que pasan los adolescentes y los adultos.

La historia de amor entre Connor y Ruphina resulta un bálsamo en el medio de una desesperanza para la vida de los artistas en medio del conservadurismo católico imperante en la sociedad irlandesa, causa por la cual los padres del personaje principal han llegado a casarse por el solo hecho de poder tener relaciones sexuales. Tras este contraste en el que han crecido los adultos, Connor decidirá irse con su compañera a probar una nueva vida afuera de las fronteras de Dublin.

Sing Street tiene la frescura en las mismas actuaciones, un arte impecable que nos sitúa en la época socio cultural de los años ´80, diálogos verosímiles que se pueden escuchar en cualquier casa de familia o en una charla de amigos que tienen problemáticas propias de la edad. La película fue nominada a los Globos de Oro como mejor comedia o musical.

El escritor y director John Carney  antes de incursionar en el cine fue bajista en una banda de rock muy conocida en Irlanda, The Frames, por ello en sus películas se puede notar que la música es el recurso principal para hacer avanzar la historia. La banda sonora recibió varias nominaciones, entre ellas Critics Choice Awards por mejor canción.

Sing Street es considerada una de las perlitas más destacadas del cine del año 2016. Vale la pena ver este film que podrá convertirse en un clásico en los próximos años.


Sing Street – Trailer Subtitulado

Ficha Técnica

Título original: Sing Street

Reparto:Ferdia Walsh-Peelo, Aidan Gillen, Jack Reynor, Lucy Boynton

Año: 2016

Duración: 105 min.

País: Irlanda

Director: John Carney

Guion: John Carney (Historia: John Carney, Simon Carmody)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error

¿Disfrutas de este Diario? Pasa la voz :)