El Quinteto de Vientos de Olavarría “A toda Orquesta”

Critica

En el concejo profesional de Ciencias económicas se realizó el concierto del “Quinteto de Vientos de Olavarría”, si bien hay obras para esta formación, el elenco fue mucho más allá interpretando obras que son generalmente para las Sinfónicas.
Por Maximiliano Cooper Pondarré

La exquisitez sonora musical vinieron de la mano del Quinteto de Vientos Municipal Olavarría, en un programa en que incluyeron obras de Rossini, Bizet, Grieg, Strauss, Ravel, y Bizet, la mayoría grandes compositores del período romántico.

El Quinteto de Vientos Municipal está integrado por eximios músicos, entre ellos Claudia Cortés en Flauta, Carlos Orlando en Oboe, Mario Romano en Clarinete, Cristian Fabris en Corno, y Julieta Di Fede en Fagot.

Había un muy buen marco de público en el Concejo profesional de Ciencias económicas, y la mayoría tenían ansías de ver como sonaban estas obras que se escuchan habitualmente en las grandes sinfónicas pero con esta formación.

Este elenco inició sus actuaciones en el año 1993, y tiene un repertorio muy amplio de distintos estilos, géneros, y nacionalidades. Además realizan una labor didáctica para personas destinadas a todas las edades. Esta agrupación cuenta nada más ni nada menos con el maestro Pedro Chiambaretta, que es fundador del quinteto de vientos del Mozarteum Argentino.

La velada comenzó con la “Italiana en Argel” de Rossini, aquí el fagot con un sonido acentuado, puntilloso, imitaba el “Pizzicato” de los Contrabajo de la orquesta. Lo mismo sucedió con el Corno y el clarinete.

Rápidamente el oboe tuvo una línea lírica que estremece el alma, mientras tanto, los demás instrumentos iban haciendo el mismo acompañamiento. En esta obertura tiene pasajes realmente muy difíciles que se necesitan de mucha técnica tanto de la respiración, como la digitación, pero el talento de estos grandes músicos lo resolvieron sin ningún tipo de problemas, se escuchó como si realmente sonara una orquesta.

Una Obertura es una pieza corta que se toca primero en una Ópera, y que toma elementos de varias melodías que se van desarrollando a lo largo de todos los actos y que la mayoría de las veces es instrumental, tiene como función generar un clima de concentración en las personas, y les sirven a los bailarines, cantantes y actores, poder prepararse mientras toca la orquesta.

Luego se continuo con “Peer Gynt. Suite” Op. 55 N°2 de Grieg. Se trata de una composición musical para escenografía, esta obra fue escrita en el año 1875. Como toda Suite está compuesto por varios movimientos dancísticos que conforman una Unidad, en este caso el Primer Movimiento se llama “El Lamento de Ingrid” que tiene una connotación muy dramática por parte de sonidos oscuros producidos por el corno y el fagot, mientras que la flauta le da ciertos respiros a la obra, para luego subyugarse todos los instrumentos a la linealidad melódica, hasta que desaparece mágicamente.

El segundo movimiento se titula “Danza Árabe” y tiene un carácter más alegre incluso hasta “Festivo”, donde la flauta lleva una melodía más viva, mientras que el fagot, y el corno van de acompañamiento, y luego en una parte se van alternando. Este movimiento pareciera que invitara a bailar al público. Y terminaron con el tercer movimiento que se llama “La Canción de Solveig” que se inicia con un una melodía muy lenta, y lírica por parte de la flauta, como que libera una cascada fluida de bellos sonidos, y lo mismo sucede con el oboe, el fagot, el corno y el clarinete, pareciera que se contrasta con un paisaje en el atardecer, su melodía es melancólica y que toca al corazón.

La velada continuó con “La Marcha Egipcia “de Johann Strauss, donde tiene una melodía alegre, con esta obra se inauguró El canal de Suez en el año 1869, este es un canal que permite conectar el continente europeo con el asiático. Los integrantes del quinteto de viento, se atrevieron hasta cantarlo.

El anteúltimo tema consistió en una obra que se llama “Pieza en forma de Habanera”, según Claudia Cortés, señaló que “A los compositores Franceses les gustaba mucho la música Española“. Y luego detalló que “Ravel creo esta pieza de forma Habanera originalmente para voz y piano en el año 1907, que luego se convertiría en una pieza instrumental.

El concierto terminó con unas de las obras más conocidas de la música clásica la Suite “Carmen”, con sus 5 movimientos, el primero la Aragonesa, el segundo la Habanera, el tercero la Seguidilla, cuarto los dragones de Alcalá y terminaron con el quinto movimiento la Marcha de los Toreadores. Con esta interpretación se ganaron realmente el aplauso triunfal de todo el público.
Un repertorio de estas características, no son muy habituales de escucharlas en una formación donde solo hay cinco instrumentos, Pero la maestría de los arreglos, las técnicas, los planos sonoros, las dinámicas, los registros hicieron que el Quinteto de Vientos de Olavarría sonara a toda Orquesta.

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