Sofia Rodríguez Cuggia: entre el periodismo y el fútbol

Campeona en la vida y en la cancha, Sofia Rodríguez Cuggia, cuenta su amor por el fútbol y el periodismo, y el desencuentro con la AFA.

Con tan solo cuatro años acompañaba a su papá a un torneo de fútbol que hacían entre amigos. Desde ese momento le fue imposible dejar la pelota. “La verdad creo que el fútbol me eligió a mí, yo era muy chiquita”, dice Sofía que actualmente juega en Nueva Unión. Éste es un club que organiza torneos por fuera de la Asociación de Fútbol Argentino (AFA) junto a otros clubes, ya que “no pueden estar en AFA porque no tiene equipo masculino de fútbol, entonces se le negó la participación en los torneos oficiales

La volante izquierda vino desde Salta a vivir a Buenos Aires a los 18 años. El objetivo era comenzar sus estudios. A punto de recibirse de periodista deportiva cuenta que le apasionan las dos cosas, el fútbol y el periodismo, “me gusta mucho escribir,  y me gusta mucho la radio, en un futuro espero poder volver a probarme en AFA y hacer las dos cosas”.

Su vida tuvo un quiebre el día que se enteró que padece diabetes. Cuando me desperté lo primero que le pregunte a mi papá fue si podía seguir jugando al fútbol, él me dijo que sí o sí tenía que seguir, rememora. Según cuenta, salvó su vida “gracias al deporte. Lo que si me dio miedo, fue no poder jugar o que me miren con malos ojos o no me acepten en clubes por el hecho de tener diabetes”.

Escribió su historia en Pelotas de Papel 3, “básicamente escribí  cómo el fútbol me ayudo a sobrellevar una enfermedad como es la diabetes. La escribí con el objetivo de que ningún niñe o joven se sienta solo como yo me sentí a los 14 años cuando me diagnosticaron”.

 

WhatsApp Image 2019-11-24 at 00.51.32

Pero la diabetes no fue un impedimento ya que entró a jugar a Platense, hasta que sintió que no tenía lugar. “Con la semi profesionalización del fútbol femenino en la Argentina, el club empezó a acortar el plantel de primera, en la reserva era la más grande y sentía que era hora de darle mi lugar a una piba más joven y decidí irme”. En ese momento, se presentó a la pre temporada del club Argentinos Juniors, “ahí en el primer entrenamiento el DT me dijo que me quería, que hable con Platense porque quería que siga yendo”.

Estuvo un mes entrenando a la par de las chicas de primera hasta que “el DT me dijo que al final no me iban a fichar, yo nunca supe que estaba a prueba, nunca me lo dijeron, si me hubiesen dicho no descuidaba mi lugar en platense”. Tras ese episodio, sufrió una lesión, se quebró la muñeca, lo que la imposibilitó de presentarse a las pruebas antes que empiece el torneo de Primera A.

Con respecto a la situación del fútbol femenino piensa que “no es profesionalización hasta que no cobren todas las jugadoras del plantel y que todo pasó gracias a Macarena Sanchez, jugadora de San Lorenzo, quien vivió una situación similar con su club. “Fue para calmar el furor del momento. El “Chiqui” Tapia se proclamó como Presidente de la igualdad de derechos pero la verdad, se siguen encontrando falencias”, sostiene. Algo molesta por esta situación cuenta que “las jugadoras de huracán hace mucho que no cobran, el cuerpo técnico tampoco cobra hace meses. Hay muchas fallas en lo que es la infraestructura, los clubes no prestan los predios para ir a jugar, no prestan las canchas, es algo por lo que peleamos bastante, que los clubes le presten la cancha a las pibas porque son una primera división”.

Por otro lado, plantea una problemática que atraviesan todas las jugadoras: los partidos en día de semana, siendo que todas trabajan o estudian. “Recordemos que son 8 contratos en un plantel de 30 jugadoras, y las que cobran tienen un sueldo mínimo, así que creo que falta muchísimo”.

Protagonista de dos ambientes que tienen la particularidad de ser ocupados en su mayoría por hombres descubrió que gracias a la lucha feminista no estoy sola, son una gran ayuda, hay que empezar a ver más allá, y ocupar lugares para que haya igualdad, eso es lo que buscamos. Es bastante difícil para un ambiente tan machista como el fútbol pero no me parece imposible”.

Con 21 años, tiene en claro una cosa “quiero hacer mi camino, de cada persona que conozco intento sacar lo mejor y aprender lo más que pueda” y agrega “creo que definirse es limitarse, todavía me sigo conociendo y sigo descubriendo quien soy, intento aprender de todo lo que me pasa, intento siempre crecer y trabajar una mentalidad positiva para enfrentar los obstáculos”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.