La Cancillería Argentina frenó el traslado de los nuevos embajadores a otros países

El Presidente Alberto Fernández le pidió al canciller Felipe Solá que suspenda los traslados a los nuevos embajadores no por el problema de la pandemia, sino que el presupuesto que se maneja va destinado a las medidas sanitarias y la repatriación de los argentinos que están varados por el mundo

Los 12 embajadores político no van a cumplir funciones a los países  que fueron designados  hasta que no termine  la pandemia de COVID- 19,  está decisión fue solicitada por el presidente de la nación, Alberto Fernández al canciller Felipe Solá.

No hay impedimentos para trasladar a los funcionarios, porque todos los días desde Ezeiza salen aviones para personas repatriadas en el mundo para que se vuelvan a sus hogares. También salen aviones comerciales. Además los diplomáticos de países limítrofes podrían trasladarse por vía terrestre. Pero hay una decisión política de no llevarlo adelante, y esto es porque  el presupuesto que se maneja va destinada para las medidas sanitarias y  además sirve para traer de vuelta a los argentinos que están varados en el mundo.

En Bolivia no se envía embajador porque el gobierno argentino considera que la actual presidente Jeanine Añez, considera que le usurpó el poder a Evo Morales. Por lo tanto no quiere darle relevancia a esas relaciones diplomáticas.

Daniel Scioli ya renunció a su banca como diputado para ser canciller en Brasil, pero  no pudo viajar, por este motivo  se encuentra en su lugar el Encargado de Negocios. Mientras  Scioli espera una señal para viajar está manteniendo reuniones con exportadores y empresarios  Argentinos y Brasileros.

En Israel fue designado  el ex-  gobernador de Entre Rios, Sergio Uribarri, pero no pudo ir a Tel Aviv.  Por lo tanto al frente de esa embajada seguirá la Encargada de Negocios Lucía Caviglia.

Ricardo Alfonsín no viajó a España para ser embajador por problemas presupuestario o  porque no hay pasajes,   sino que el motivo radica en  que todavía el Senado no le dio el aval para que pueda avanzar con su designación.  La misma situación tiene Alicia Castro para ser embajadora en Rusia.

Los embajadores políticos Fernando Pino Solanas y Carlos Raimundi, quienes fueron designados embajadores de la UNESCO y la OEA, tampoco van a tener por el momento la posibilidad de que puedan viajar a sus destinos.

Domingo Peppo, ex gobernador de Chaco, a diferencia de Ricardo Alfonsín y Alicia Castro, tienen  aprobado la designación en el Senado y el decreto de Presidencia, pero aun no pudo asumir en la embajada de Paraguay porque la frontera se encuentra cerradas.

En esta misma línea también se encuentra el ex – diputado peronista, Alberto Iribarne que no pudo viajar a la embajada de Uruguay. Tampoco Rafael Bielsa ex canciller de Cristina Kirchner pudo tomar funciones en la embajada de Chile.

En Buenos Aires, hasta nuevo aviso, todavía se encuentran el ex – ministro de Trabajo de Cristina Kirchner, Carlos tomada, designado para la embajada en México,  el duhaldista Alfredo Atanasof  que no  pudo ir a la embajada en Bulgaria. Lo mismo pasa con Carlos “Chacho” Álvarez, elegido para ser el representante argentino en Perú y que vino del espacio político la Alianza y Rodolfo Gil, que viene del ala del Lavagnismo,  no pudo ir como embajador a Portugal.

Todavía quedan  por designar a los embajadores del Reino Unido, Colombia, Venezuela, Ecuador, Italia, Polonia y Hungría.

Según el decreto 337/95, dictado por Carlos Menem, la Cancillería puede designar hasta 25 embajadores políticos. Felipe Solá nombró hasta ahora a 15. Pero la gran mayoría de estos quedaron atrapados por la cuarentena.

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