Florencia Guimaraes: “la sociedad históricamente ha negado la existencia de las personas travestis y trans”

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La Federación Juvenil Comunista perteneciente a la facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires (UBA) realizó una charla en vivo por Instagram en donde entrevistaron a Florencia Guimaraes, activista travesti, militante comunista y abolicionista, sobreviviente del sistema prostituyente, coordinadora de la organización Furia Trava y de la casa de Lohana y Diana, trabajadora en la Secretaría de Género de CTA la Matanza y en el Consejo de la Magistratura; quien además es fotógrafa, maquilladora profesional y autora del libro “La Roy: revolución de una trava”.

  • ¿En qué consiste la ley de cupo laboral travesti trans? ¿Se cumple actualmente en la Argentina?
  • En la provincia de Buenos Aires el 17 se septiembre de 2015 se sancionó la ley de cupo laboral Diana Sacayán, en este caso para la provincia de Buenos Aires. Ya vamos a llevar 5 años en que la ley no se está implementando. Esta ley lo que exige es que el 1% de los puestos de trabajo en el sistema público, es decir, dentro del Estado, sean ocupados por personas del colectivo travesti trans. También se ha presentado a nivel nacional no solamente la ley Diana Sacayán sino la ley de inclusión laboral travesti trans Lohana Berkins. En términos generales a mí me convence mucho más hablar del término “inclusión” y no de “cupo” porque cuando hablamos de cupo estamos hablando de algo que tiene un piso y un techo y cuando hablamos de inclusión hablamos de incluir en todos los términos que la palabra conlleva. A mí me gusta hablar de la inclusión socio laboral porque no es solamente el acceso al trabajo lo que necesita nuestro colectivo sino que es el acceso y la inclusión a ser parte de una sociedad que históricamente ha negado nuestra existencia. Sin embargo es esta misma sociedad la que, hipócritamente, consume nuestros cuerpos en la clandestinidad de la noche.

 

  • ¿A qué dificultades se enfrentaron por la sanción de la inclusión socio laboral travesti trans? ¿Quiénes fueron los impulsores y las impulsoras de esta inclusión?
  • En lo que respecta a la ley de cupo laboral, esta lleva el nombre de su mentora Diana Sacayán porque Diana venía hace muchísimos años hablando de la inclusión socio laboral inclusive mucho antes de tener el derecho a la identidad. Diana a fines de los noventa venía hablando y venía interpelando a los movimientos sociales, ella era una travesti piquetera y venía interpelando la necesidad de incluir a las compañeras travestis y trans en el Estado, en los puestos laborales. Esa lucha llegó después de muchos años, muchos años en soledad, muchos años en donde golpeó muchas puertas a organizaciones LGTBI que hoy levantan las banderas pero que en su momento la ignoraron, la menospreciaron y la trataban de loca por pedir trabajo para las travestis porque para nuestro colectivo el lugar para las travestis sigue siendo el lugar de la prostitución. Nosotras tenemos que estar en ese lugar que es un lugar asignado, que no elegimos, que no decidimos sino que es un lugar impuesto por el sistema, por algo el 90% de nosotras subsiste de la prostitución. Entonces esto fue una lucha de muchos años que llevó adelante Diana Sacayán muchas veces en la soledad total hasta poder lograrla de la mano de quien fuera entonces la diputada Karina Nazábal quien se puso al hombro este proyecto de ley.


  • ¿Cambió la realidad del colectivo travesti trans una vez sancionada esta ley de inclusión laboral?
  • No, no ha cambiado porque la ley si bien se sancionó quedó cajoneada. Justamente esa ley la conquistaron Diana, Lohana y un montón de compañeros y compañeras un mes antes de que asesinaran a Diana Sacayán. Esta ley queda cajoneada y automáticamente hubo un cambio de gobierno donde quien asumiera fuera la gobernadora María Eugenia Vidal quien automáticamente cajoneó dicho proyecto de ley. La ley no se cumplió, sin embargo hubo algunos municipios que adhirieron. Los primeros lugares en adherir a la ley de cupo laboral fueron las universidades como la de Mar del Plata que fue la primera en contratar a cinco compañeras travestis. Más allá de que las travestis y trans puedan acceder al trabajo, esto debería ser responsabilidad de toda la sociedad. Los sindicatos tienen un fuerte rol sobre esto y no hacen absolutamente nada. Entonces hay que estar constantemente batallando inclusive dentro de los lugares que creemos que son de compañeros y compañeras porque parece que el cupo laboral puede esperar porque siempre hay otras prioridades en la agenda política de nuestro país y las travestis nunca somos prioridad cuando estamos todo el tiempo visibilizando que tenemos una expectativa de vida de 35 años, de que el 90% nos encontramos en situación de prostitución, de que somos asesinadas, de que hablamos de travesticidio social, de que no tenemos acceso al trabajo, a la salud, a la vivienda a la educación y absolutamente a nada. Así y todo desde muchos lugares nos han respondido: “hay que tener paciencia” y yo me pregunto ¿qué paciencia vamos a tener cuando todas las noches estamos siendo prostituidas y asesinadas? ¿Por qué a nosotres se nos exige paciencia y a otros sectores de la población no se les exige la misma paciencia ni la misma idoneidad? Ese es otro tema que discutimos mucho a la hora de una ley de inclusión laboral, siempre a nosotras nos sobreexigen con el tema de que hay que tener finalizados los estudios secundarios cuando solamente el 3% de nosotras terminó el secundario. ¿Cuántas compañeras van a acceder a un puesto laboral? Entonces todas estas cosas las tiene que tener en cuenta el Estado. Por eso cuando hablo de la inclusión socio laboral tenemos que pedir a través de una ley que se nos trate dignamente porque las pocas que pudimos acceder a un trabajo tenemos que atravesar todo tipo de violencias y eso es algo que sigue sucediendo. A mí lo que más ruido me hace es la mirada de la gente, el hecho de subir a un colectivo y que esté todo el mundo mirándote. Si te sentás en un asiento no se te sienta ningún varón al lado tuyo por miedo a que los demás piensen que ese varón es algo de esa travesti. Son un montón de cosas las que tenemos que atravesar las travestis cuando cruzamos la puerta de nuestra casa.

 

  • ¿Qué medidas estatales y qué propuestas sindicales consideras que deberían tomarse para que esta inclusión socio laboral sea efectiva?
  • Primero y principal que los sindicatos tienen que estar a la altura de las circunstancias y deben poner en agenda a la inclusión socio laboral como uno de los reclamos auténticos e importantes. La responsabilidad no es solamente del Estado sino también de gran parte de la sociedad y sobre todo de los sindicatos porque luchamos por nuestras condiciones laborales, contra la explotación laboral y por el acceso al trabajo que modifique y transforme nuestras realidades. Si tenemos conciencia de clase no podemos seguir avalando que un sector de la población sea explotado, aniquilado, asesinado y prostituido porque estamos hablando de opresión, de sistema capitalista y de patriarcado.

 

  • ¿En qué otros países existe esta ley de inclusión socio laboral?
  • Yo tengo entendido que en ningún otro país hay una ley de cupo laboral para personas travestis y trans. Por lo general Argentina siempre ha sido impulsora de grandes leyes de avanzada y revolucionarias porque nuestro país siempre ha ido a la delantera en materia de derechos humanos y acá estamos hablando obviamente de derechos humanos. Si bien hay proyectos en otros países nunca han llegado a nada. También eso pasa con la ley de Identidad de Género. En un montón de países hay leyes de identidad de género pero tenés que pasar por intervenciones quirúrgicas, quieras o no, inclusive por una reasignación genital, entonces nuestro país es pionero y es muy avanzado en esas cuestiones porque nuestra ley de identidad de género lo dice bien claro: es por autopercepción, como cada persona se defina. Por ejemplo si yo tengo bigote y vos me leés como una masculinidad pero yo te estoy diciendo que mi identidad es femenina acá hay un Estado que lo avala.

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