Continua la muestra a “Antonio Berni, Ramona y otras mujeres” en Vicente López Cultura

Actividades de la muestra y artistas convocados para la misma:

Vicente López Cultura organiza, ente evento destinado a recorrer la obra de éste gran artista plástico. Las mujeres son una constante en la obra de Antonio Berni. Antes de desarrollar la gran saga de Ramona Montiel, personaje emblemático de su narrativa junto a Juanito Laguna, la representación del mundo femenino se introduce en su producción, ya sea en los retratos, en las mujeres en lucha o trabajando, en la intimidad del ámbito cotidiano, en los espacios público /privado de los prostíbulos o señalando dramáticamente las obsesiones que genera la búsqueda de la belleza física
Uno de los artistas invitados es Mauricio Nizzero. Artista Plástico, Dibujante, Pintor, Muralista de estilo figurativo de índole social, dedicado a la imagen ciudadana, urbana y contemporánea, donde la inclusión la figura humana está presente en el paisaje metropolitano. Vinculado con el Realismo Mágico propone vincular Textos e Imágenes en su producción Gráfica y Pictórica.

Otro de los artistas convocados es Alejandro Almaraz quien posee estudios en filosofía en la Universidad de Buenos Aires, Artes Visuales y fotografía. Graduado director de fotografía en la S.I.C.A Argentina. Especialista en retratos.. La superposición de imágenes es un recurso usual en su obra, favorecidas por las nuevas tecnologías, en una época de gran circulación de imágenes favorecidas por las mismas.

Cronograma de actividades:
27.9, 17 hs.: Visita guiada al público en general a cargo de la curadora de la exposición.

28.9, 17 hs.: Visita guiada al público en general con la curadora y artistas invitados.

3.10, 17 hs: Visita guiada al público en general a cargo de la curadora de la exposición

Las actividades totalmente gratuitas, hasta agotar capacidad de la sala.

Reseña de la vida y obra de Antonio Berni:

Antonio nació en Rosario, Santa Fe, el 14 de mayo de 1905. En 1921, ingresó como aprendiz en el taller de vitrales Buxadera y Cía, donde asimiló los conocimientos de su fundador, N. Bruxadera, artesano catalán. No concurrió mucho al taller, ya que su padre que era inmigrante italiano regresó a Italia, y Berni fue enviado a la casa de sus abuelos en Roldán, donde estudió pintura en el Centre Catalá de Rosario con los maestros Eugenio Fornells y Enrique Arian.
En 1920, a los 15 años, expuso sus cuadros por primera vez en el Salón “Mari”. La muestra constó de 17 óleos (paisajes suburbanos y estudio de flores). Expuso nuevamente en 1923 obras de estilo impresionistas y paisajistas, en la Galería Witcomb de Buenos Aires, con buenas críticas de la prensa. Se lo vincula al grupo Florida, conjunto informal de escritores y artistas que se reunía en la Confitería Richmond.
En 1925, fue becado por el Jockey Club de Rosario para estudiar en Europa arribando a Madrid, al año siguiente expuso en el Salón de Madrid “Puerta cerrada”, un paisaje madrileño que llamó la atención. Época ésta en la que pintó temas españoles.
Se trasladó a París donde tomó clases con pintores franceses como André Lhote y Othon Friesz, en la Academia libre de la calle Grande Chaumiere, viéndose reflejado en una serie de desnudos figurativos.
Terminada la beca, volvió por un tiempo breve a Rosario, pero al poco tiempo retornó a París, con un subsidio del Gobierno de la provincia de Santa Fe.
Un amuestra que organizó en Butler la trasladó a la Asociación Amigos del Arte, en Buenos Aires, con gran acogimiento del público y visitada por el entonces Presidente de la República, Marcelo T. de Alvear. Berni concurrió a la Casa de Gobierno de Argentina invitado.
En 1928, conoció a Louis Aragón, poeta, novelista y ensayista francés, uno de los líderes del movimiento dadaísta y del surrealismo, que lo acercó a estas escuelas y también conoció a André Bretón, poeta y crítico de arte.
En 1929, presentó una muestra individual en Amigos del Arte y luego en el Museo Municipal de Bellas Artes de Rosario e intervino en el XVIII Salón Nacional (Buenos Aires), exhibiendo su obra “Toledo o el religioso” realizada en España
De la mano de Max Jacobaprendió la técnica del grabado. La retrospectiva de Giorgio de Chirico y las obras de Magritte lo iniciaran en el surrealismo. Berni iniciado en la pintura surrealista tomó la pintura de De Chirico y le dio un contenido propio. “La Torre Eiffel en la Pampa”, de 1930 es un ejemplo de ello.
Berní en esa época colabora con ilustraciones para diarios y revistas.
Después de golpe de Estado de 1930 retoma a Argentina y una vez en Rosario trabaja como empleado municipal.
En 1932, en Amigos del Arte expuso sus obras surrealistas y algunos óleos como “Toledo o el religioso”. Fue la primera exposición de ese movimiento en América Latina y también la primera en exponer collage. Rechazada en pleno. En ese mismo año, se internó en ese mundo de la mafia y la prostitución para colaborar como fotógrafo en una nota periodística encargada a Rodolfo Puiggrós, futuro dirigente comunista.
Otro mundo en el cual se inmiscuyo fue para observar fue la vida del hombre que vivía en las zonas rurales, los chacareros. De alguna manera dejó en parte el surrealismo.
En 1934, comenzó a mostrar la problemática social de la década del 30 en obras como “Desocupados” y “Manifestación” frente a la situación mundial de los totalitarismos y la crisis del 30 a nivel mundial. Otras temáticas que retrató tienen que ver con la vida cotidiana, un ejemplo es “Primeros pasos” de 1936, que ganó el Premio del Salón Nacional de Artes Plásticas de 1940 y es parte de la colección del Museo Nacional de Bellas Artes.
En Berni predomina el retrato humano, tanto en la década de 1930 como en la de 1940. “Figura” fue primer premio del XXX Salón Nacional (Buenos Aires, 1940) y “Lily”, el Gran Premio Adquisición XXXIII Salón Nacional (Buenos Aires, 1943). .
Por esos años experimentó con el muralismo al intervenir en la construcción de “Ejercicio Plástico”. Ya él había fundado el grupo “Nuevo Realismo”.

Entre diciembre de 1941 y mayo de 1942 recorrió Bolivia, Ecuador, Perú y Colombia con la idea de realizar estudios precolombinos por pedido de la Comisión Nacional de Cultura. Su obra “Mercado indígena” de 1942, la basó en fotos que tomó durante este viaje.

En “Retrato” de 1946 muestra dos chicos de clase media acomodada, antítesis de sus personajes posteriores, Juanito y Ramona. Representa también temas populares como “Team de fútbol o Campeones de barrio”, en 1954 y “Orquesta típica” en 1939, para recrearla en 1974 y 1975.
En 1944 se lanzó la revista Arturo, que introdujo el arte geométrico adelantado por Emilio Pettoruti. Berni manifestó su desagrado por la situación de 1945. Con un grupo de artistas decidió exponer sus pinturas en el subsuelo del edificio de la Sociedad Rural, en Florida al 400. En el catálogo explicaban que las obras estaban destinadas al XXXV Salón Nacional pero que había decidido hacer una muestra al margen del Salón en adhesión a los anhelos democráticos.
Tras los acontecimientos de la segunda guerra mundial, que dejaron en él vestigios pintará “Masacre” (1948) y “El obrero muerto” (1949). En 1951, hizo otra “Manifestación”: mujeres y niños llevan un lienzo blanco en el que está dibujada la paloma de la paz, con un ramo de olivo en el pico.
Berni hace representaciones en de momentos típicos de la Argentina de está época en obras como “La siesta” y “La fogata de San Juan”.
Los primeros años de la década del 50 fue a Santiago del Estero donde realizó la serie “Motivos santiagueños” era la época de la tala indiscriminada de bosques que fueron utilizados como durmientes pr el ferrocarril. Esta realidad fue percibida por Berni manifestándolo a través de su pintura, en obras como “Los hacheros” (1953), “La marcha de los cosecheros”, “La comida”, “Escuelita rural” (1956); “Migración”, “Salida de la escuela”, “El mendigo”, “Hombre junto a un matrero” y “El almuerzo”.
La serie “Chaco” las expondría en varias ciudades del exterior También realizó múltiples exposiciones en el país, tanto individuales como colectivas con otros grandes pintores contemporáneos como Pedroni, Santieri, Giovanni Bressanini, Mónaco, Luis Videla, Cerrito, Borgarello, Robirosa, Alonso etc.
Hacia fines de la década del 50 realiza algunos retratos que tienen como modelo a la poetisa tucumana Ariadna Chaves, una de sus musas argentinas.
Por entonces pintó algunos paisajes suburbanos como “Villa Piolín”, “La casa del sastre” (1957); “La iglesia”, “El tanque blanco”, “La calle”, “La res” “Carnicería” (1958), “La luna y su eco” (1960) y “Mañana helada en el páramo desierto”. También de esa época son “Negro y blanco” (1958); “Utensilios de cocina sobre un muro celeste” (1958) y “El caballito” (1956).
En los momentos que era derrocado Perón, el mundo interior de Berni se componía de nuevas imágenes. De regreso a Santiago del Estero comenzó indagó en sus personajes así surgió en 1958 su personaje Juanito Laguna, y poco tiempo después aparecerá también, Ramona Montiel- una de las mujeres que trata la muestra- que lo embargaran por un tiempo cotizándose en el mercado exterior a precios incalculables.
Rafael Squirru, crítico, en su cargo como Director de Relaciones Culturales de la Cancillería (1960) durante el gobierno de Arturo Frondizi, envió los grabados del artista a la Bienal de Venecia, donde recibieron el Primer Premio. Al ser nombrado Director de Cultura de la Organización de Estados Americanos en 1963, promovió nuevamente la obra de Berni organizando exposiciones importantes como la de 1966 en el New Jersey State Museum de Trenton.
En 1965, presentó su muestra en el Instituto Di Tella, La voracidad o la pesadilla de Ramona
En 1976 viajó a Nueva York donde pintó, hizo grabados, collage, y presentó en la Galería Bonino una muestra titulada “La magia de la vida cotidiana”. Conmovido por la inhumano situación del país en 1976 comenzó con la etapa del “realismo social.
En esa época también pintó tres óleos referidos a Juanito y a Ramona, “Juanito en la calle”, “Juanito Laguna going to the factory”, “El sueño de Ramona”.
En EEUU tomó contacto con otro mundo muy distante de Juanito, o de Santiago del Estero. Entonces decidió hacer un arte social con ironía. De esta época es “Aeropuerto”, “Los hippies”, “Calles de Nueva York”, “Almuerzo”, “Chelsea Hotel” y “Promesa de castidad”.
En 1981, se inauguró “La casa de Antonio Berni”. Una Galería de Arte y Casa de Subastas de más de 400 metros cuadrados, ubicada en la calle Cangallo 332 siendo su director Humberto Golluscio, amigo personal de Antonio Berni. Fue la sala de arte más importante del momento, donde convocó a nuevos artistas, le rindió homenaje a Molina Campos, siendo la subasta más exitosa la dedicada a beneficio de la Fundación Favaloro.
Entre abril y mayo de 1981 Berni plasmó en sus obras el Apocalipsis al exhibir los murales realizados para la capilla del Instituto de San Luis Gonzaga en General Las Heras. Ese mismo año gesta “el destino del hombre” y “Cristo en el garage” que es un hombre común, ocupando el centro del espacio. En el techo hay una claraboya por donde se ve el cielo, a la derecha una ventana abierta permite ver el paisaje de las fábricas y al otro lado se observa la motocicleta, quizás quiso aludir a las torturas y las matanzas del mundo.
En 1981 pinta “Mujer desnuda en la arena”: contemplando el cielo de una noche de luna. Es la mujer y la naturaleza, solo que un avión, pasa por el lugar para invadir el momento de paz y de armonía. Estos fue uno de sus últimos óleos, ya que el 13 de octubre de 1981 Antonio Berni fallece.
Al año siguiente de su muerte la Fundación Konex le discernió, en su primera edición de los Premios Konex dedicados a las Artes Visuales, el Konex de Honor.

Silvana Salafrica

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