La mamá de Johana Ramallo entierra a su hija y promete dar pelea

Tiempo de Lectura: 3 minutos
“Con vos te llevás mis miedos y me dejás las fuerzas y el coraje para seguir luchando contra el mundo cruel, contra un sistema judicial misógino patriarcal”, expuso

Marta Ramallo, entierra los restos de su hija Johana, desaparecida en 2017 en un presunto caso de trata de personas y de quien se encontró sólo parte de su cuerpo en abril último, en la ciudad bonaerense de Berisso, expresó su dolor por la inhumación de su hija, y aseguró que “sólo queda mi cuerpo para seguir luchando contra el sistema patriarcal misógino”.

Con la consigna “Despedimos a Johana, abrazamos a Marta”, fueron velados los restos de Johana en la sede de la Comisión Provincial por la Memoria, en la ciudad de La Plata, para luego proceder a su entierro.

“No te voy a despedir, sino que va a ser un hasta pronto. Un hasta pronto, Joha, porque nos volveremos a ver”, escribió Marta Ramallo en su Facebook.

La mujer, que desde hacía meses reclamaba la entrega de los restos de su hija para darles sepultura, escribió: “Mañana me iré con vos, sí, mi alma te la llevás vos, hija. Solo quedará de mí el cuerpo para seguir luchando contra lo que venga. Con vos te llevás mis miedos y me dejás las fuerzas y el coraje para seguir luchando contra el mundo cruel, contra un sistema judicial misógino patriarcal que se llevó tu vida”.

“No solo se llevó tu vida de la peor manera sino se llevó tus sueños, metas, se llevó las vidas de todos. Me quedaré con el dolor más grande, con el alma vacía, con la vida destrozada, pero prometo no darme por vencida ni aún vencida. Prometo que nos volveremos a ver, tomaremos esos mates o esa birra fría sin que nadie nos vuelva a separar”, finalizó Marta.

El 26 de julio de 2017, Johana Ramallo, una joven de ojos grandes, oscuros, y cabello largo negro, salió a las 17 de su casa de La Plata tras decirle a su madre que volvería “entre las 20.30 y las 21”, pero nunca regresó.

En la casa quedaron esperándola su madre, su abuela y su hija de seis años.

La última imagen suya fue tomada por la cámara de seguridad de una estación de servicio situada en las calles 1 y 63 de La Plata, en la que se la ve entrando a un baño ese mismo día, poco después de salir de su casa.

Ese mismo día, a las 23.30, Marta Ramallo denunció la desaparición de Johana y comenzó una lucha que se extendería durante casi dos años, en los que reclamó a las autoridades que busquen a su hija, de quien presumía había sido víctima de una organización de trata de personas

No fue hasta abril de este año que a Marta le informaron que unos restos humanos hallados en la zona de Palo Blanco, en la ciudad de Berisso, pertenecían a Johana.

Las pericias realizadas a los restos humanos hallados determinaron que la joven había sido descuartizada y que su muerte habría ocurrido entre septiembre de 2017 y enero de 2018.

“Aún la justicia no nos da las respuestas que una madre quiere escuchar, desde hace 28 meses a hoy, la justicia nos sigue agachando la mirada y sin darnos la respuesta concreta que le venimos pidiendo: qué pasó con Johana, qué están ocultando, a quiénes está encubriendo el Poder Judicial misógino”, reclamó Marta Ramallo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *