Informe Especial: Enron, el gigante mentiroso

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Enron era una empresa de energía con sede en Houston, Texas. Una pequeña firma de gas que se convirtió en pocos años en el séptimo grupo empresarial en EE.UU. Pero sentando sus bases en fraude, conspiraciones y una estafa a nivel mundial.

A mediados del 2001, año en que quebró empleaba a cerca de 21.000 personas en más de 40 países, Enron solicitó protección por bancarrota en Europa el 30 de noviembre y en los EE.UU. el 2 de diciembre. La revista Fortune la designó como la empresa más innovadora de los Estados Unidos entre 1996 y 2000, además apareció en la lista de los 100 mejores empleadores de dicha revista.

Fue fundada en 1985 y es el resultado de la fusión de Houston Natural Gas e Internorth otra compañía del mismo rubro, pero de Omaha, Nebraska. De esta manera se transformaron en una firma interestatal con un gasoducto de 37.000 millas y automáticamente en el mayor comercializador de gas natural de ese país.


Kenneth Lay y Jeffrey Skilling

LAS CLAVES DEL CRECIMIENTO Y LA CAÍDA

A principios de los 90, a raíz de un cambio en las leyes del sector gasífero en los EE.UU., la compañía perdió el derecho exclusivo de operar los gasoductos. Dándole pie a Kenneth Lay presidente de la compañía, a crear la Corporación Financiera Enron, en la que nombró a Jeffrey Skilling como director de operaciones.

La desregularización trajo aparejado para Enron permitir vender su producto como si fuera un commodity, Creciendo exponencialmente, pudiendo fijar los precios de ventas y servicios, dominando el mercado y los contratos. Luego se desarrolló en nuevas actividades como las comunicaciones y seguros. Las acciones en la bolsa crecieron a 85 dólares.

 

¿Cómo lo hacían?

Su compleja estructura corporativa de más de 3000 sociedades unidas a través de holdings hacía imposible auditarla mediante métodos convencionales, esto permitía ocultar o trastocar los resultados. Ofrecían productos diversificados, actuando como proveedor y comprador, aplicando al estilo Wall Street en los mercados tradicionalmente dormidos.

Se reportaban pasivos que contrataban como venta. Se convirtieron en compradores y vendedores de gas natural, pero mediante una contabilidad conocida como “valor hipotético a futuro” registrando potenciales beneficios a futuro al cerrar cada negocio.



Una ayuda nunca viene mal.

Estas maniobras y la expansión inusitada se vieron beneficiadas por la falta de controles y la influencia política que ellos tuvieron entre los años 1990 y 2002 en donde sus directivos donaron 6 millones de dólares para campañas, muchos dólares de los cuales fueron directamente a las arcas de la administración de George Bush.

Un informe del diario La Jornada de México revela que hubo más de 435 miembros de la cámara baja del congreso norteamericano y 71 senadores que recibieron “contribuciones” de Enron, de los cuales 188 son miembros actuales.

 

Caída del Gigante

La reputación comienza a oscurecerse por rumores de sobornos y tráfico de influencias para obtener contratos en Centroamérica, Sudamérica, África, Filipinas e India, manejando sumas de hasta 30.000 millones de dólares en asociaciones con empresas del exterior como Maharashtra State Electricity Distribution.

Una auditoría descubrió que excluyeron de los balances a 3 sociedades que debieron estar incluidas en cuales se reflejaban enormes pasivos afectando las cuentas globales de Enron. Luego tuvieron que salir a admitir que inflaban los resultados, lo cual precipitó aún más el desplome de la firma.


 


Fortune, te catapulta y te hunde. La condena.

La periodista Bethany McLean de Fortune publicó el artículo ¿Está Enron sobrevalorado? Porque aunque los resultados eran impresionantes, el precio de las acciones seguían bajando, registrando el pico más bajo en 0,67 dólares. El 5 de julio del 2006 Kenneth Lay muere producto de ataques cardíacos en su residencia en Aspen, Colorado. Skilling renunció a su cargo y a 450.000 acciones, para afrontar 28 cargos de conspiración y fraude que luego lo llevaron a prisión.


Fuentes:

 

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