¿Disculpas sinceras o el precio a pagar para volver a jugar?

Sebastián Villa sorprendió a propios y extraños tras romper el silencio para pedir disculpas públicamente al hincha de Boca luego de abandonar al equipo post eliminación de Copa Libertadores y de presionar su salida a Europa.

Pintaba ser una mañana como siempre en el predio de Ezeiza que tiene Boca, con la práctica por un lado y los periodistas que cubren la actualidad del Xeneize para los distintos medios afuera, pero de repente alguien salió y dijo “Va a hablar Sebastián Villa”.

Todos partieron a la sala de prensa y cuando el colombiano llegó, les pidió arrancar hablando él. Al menos así lo contó Tato Aguilera, periodista de TyC Sports.

“Quiero aprovechar este momento para pedirle disculpas a toda la hinchada, a mis compañeros, a la dirigencia y a todas las personas que me apoyaron” arrancó diciendo el delantero colombiano.

Sobre sus decisiones, dijo que: “Fue un mal momento y tomé una decisión equivocada. Me arrepiento. Una persona puede equivocarse. Pero estoy con la mentalidad fuerte. Después de lo que pasó con mi madre, no estaba viviendo un buen momento y tomé una decisión incorrecta”

El último encuentro de Villa con la camiseta de Boca había sido aquel por la vuelta de Copa Libertadores en Belo Horizonte, donde el Xeneize quedó eliminado por penales en una noche polémica por el segundo gol anulado en la serie y por el desmadre posterior por el que lo terminaron suspendiendo internacionalmente por 6 partidos y una multa por 30 mil dólares.

Luego de dicho incidente, viajó a su país natal por problemas familiares ya que su madre se encontraba enferma. De esto nunca quedó claro si fue autorizado o viajó por su cuenta pero cuando volvió a la Argentina, el 28 de agosto, dejó en claro su posición: “No hablé con nadie del cuerpo técnico y tampoco con Riquelme ni el Consejo porque no me atienden”.

Sobre su deseo de emigrar, contó: “Siempre tuve el sueño de jugar en Europa, pero ya pasó -aclaró-. Estoy para poner el pecho a la situación. Me estoy entrenando callado y de la mejor manera. Aguantaré todo lo que tenga que aguantar. Si me toca jugar, voy a dar el máximo por estos colores y por el club. Lo voy a demostrar en la cancha”.

La duda final será: ¿Es una disculpa sincera o terminó agachando la cabeza para poder volver a jugar y concretar su sueño más adelante? Solo lo sabrá él…

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