Para mi qué es el amor – Por Juan José Ruiz

Al momento de nacer fui creado con mucho amor y eso fue gracias a Dios, quien eligió a esas personas para que fueran mis padres. Dios los unió y ellos se encargaron de permanecer juntos, se casaron, después de unos meses nació mi hermano y en ese plazo decidieron que no era suficiente uno y es por eso que quisieron tener otro hijo, con lo cual, al año siguiente, nací un 29 de mayo de 1987.

Desde entonces, mis padres me educaron y me aconsejaron -sobretodo mi madre, que ha sido la motivación e inspiración para sacarme adelante-. Con mucho esfuerzo he ido aprendiendo de mis errores; si bien no a todos, los he ido arreglando, aunque intento no detenerme a pensar en eso ya que no me permite cumplir con mis expectativas. (Tras largo tiempo aprendí que al retroceder estás dejando que los pensamientos negativos te invadan internamente, impidiéndote principalmente cumplir con esos objetivos y alcanzar esas metas. El estar pensando en el pasado y retener esos malos recuerdos te llevan a la tristeza, y el dolor puede debilitarte física y mentalmente).

La vida no es fácil; nadie es perfecto, pero a pesar de eso estoy agradecido de estar vivo y, aunque no he conocido a “esa” persona, Dios me ha llenado de esperanza. La vida es una montaña rusa de emociones: a veces puedes estar en lo más alto y otras personas se encuentran en lo más bajo, luego, en segundos, todo puede cambiar. Dios se encarga de poner todo en su lugar, desafortunadamente mucha gente no cree en él.

En el Cielo no existe el tiempo; no existen esas preocupaciones, tragedias y dolores que vivimos en este mundo cada día. Al pensar en Dios cierro los ojos e imagino ese momento de paz y tranquilidad, y entonces olvido ese sufrimiento que se apodera de mi porque yo tengo el control que evita llegar a ese abismo: sólo es cuestión de tener fe, de creer en ti mismo a pesar de las adversidades, de no dejarnos vencer. Todo es posible sin importar donde nos encontramos. Tal vez no he encontrado el camino que me lleve a esa luz, pero si tengo a Dios -que es mi fuerza y que me va a llevar a la victoria- ante ninguna situación me habré de dejar vencer tan fácilmente.

Al despertar cada mañana hay que agradecer a Dios por estar vivos: al momento de nacer ya triunfaste, eres un ganador, llegaste al útero de tu madre. Poder creer en tus propios sueños e historias te lleva a mágicos lugares y te permite sentir esa alegría, de forma tal que quisieras no despertar de ese momento tan bello que sólo lo llevamos en nuestros recuerdos.

 


Juan José Ruiz nació en Hermosillo, Sonora, México, el 29 de mayo de 1987.

Terminó sus estudios licenciatura en derecho en 2012, pero luego se dio cuenta de que su pasión era escribir, algo que hacía aún antes de terminar la preparatoria.

En sus propias palabras “escribir me ayuda mucho a transmitir lo que siento y que otros se sientan identificados con mis historias”.

 

3 comentarios

  1. Autor

    Muchas gracias a ambos: a Silvia por tomarse el tiempo de contarnos sus impresiones y a Juan por ser parte de nuestro propuesta.
    <3
    Saludos.

  2. Dios gracias!
    Juan José gracias, tus palabras devuelven la esperanza y la fe en el ser humano, escribes hermoso!, quisiera seguir leyendote, eres aire fresco dentro del caos de éstos tiempos. No encuentro palabras., Dios te bendiga.

    1. Muchas gracias silvia por sus hermosas palabras, esto me llena de fortaleza y seguir escribiendo.

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